El corazón por encima de todo

Desde el otro lado del charco, llega Melisa Brito Aller, directora de cine, artista visual, politóloga, Maestranda en Ciencias Sociales del Trabajo FSOC UBA, a veces poeta, vegetariana, devota de Shri Ganesha. ¿Su objetivo? Revolucionar el concepto de lo poético… ¡¿Nos acompañas a ver cómo se pasea en pantuflas?!

¿Cómo te gustaría que te definieran en una línea el día de antes de jubilarte?

Me gustaría que me dijeran: – ¡Melisa, seguí haciendo cine hasta que tu cuerpo no te de más!

¿Cuál es tu sueño perdido? ¿Por qué lo diste por perdido?

No tengo ningún sueño perdido. Sino tengo sueños que aún no pude cumplir como vivir cerca de la naturaleza y tener mi ropia huerta orgánica y vivir en armonía con todo ese entorno natural.

¿Cuándo sientes que el tiempo desaparece? ¿Haciendo qué?

Cuando hago cine no sólo el tiempo desaparece sino que desaparece todo. Me transporta a otro mundo.

¿Cuál es el «fantasma» que te acompaña cuando vas a empezar un proyecto nuevo?

El fantasma que aparece siempre es que las cosas no salgan como las planifiqué o las pensé. Sin embargo, cierta suerte y azar muchas veces juegan a favor de uno en los rodajes.

¿Qué ingredientes necesitas para crear nuevas ideas?

Solo necesito armonía y amor. Si tengo eso, tengo el mundo en mis manos (para crear).

¿Cuál ha sido el cambio más grande que has hecho en tu vida?

Hacerme vegetariana a los 15 años y en haberme convertido en devota de Shri Ganesha.

¿Cuál ha sido tu gran metida de pata? ¿Qué has aprendido de ella?

No recuerdo grandes metidas de pata. Soy bastante perfeccionista en las cosas que encaro. Sin embargo, si puedo recordar grandes olvidos, por ejemplo, olvidarme un monopie prestado en un exterior. Luego volver al lugar y no haberlo encontrado más.

Si te dijeran que el mundo se acaba, ¿cuáles serían las 5 cosas que no dejarias de hacer?

Filmar, ver a mis amigxs, escuhar música, abrazar a los míos y decirles que los quiero.

Un libro que no puede faltar en la biblioteca de todo profesional

El libro que no puede faltar en la biblioteca de cualquier ser humano  es «Fragmentos de un discurso amoroso» de Roland Barthes.

Mi lema es…

Hay que ponerle el corazón a todo lo que amemos hacer. El corazón por encima de todo, siempre.

¿A qué persona imprescindible de tu vida te gustaría decirle ahora «gracias»?

A mi abuela Irma, quien me mostró el arte, la literatura, el peronismo y el cine como cosas esenciales en la vida.

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