«Todo arde si le aplicas la chispa adecuada. Todo. Todo»

Y llega una nueva entrega de Profesionales en Pantuflas. Esta mañana con Gabriel Pellicer, coordinador del Área de Personas en una ONG con 300 trabajadores.

gabriel pellicer

¿Cómo te gustaría que te definieran en una línea el día de antes de jubilarte?

Se calentaba demasiado la cabeza para ser mejor persona y ayudar a la gente a mejorar. Esto no es altruismo ni me lo pide mi religión (soy ateo practicante); más bien todo lo contrario: es “egoísmo ilustrado”, expresión que oí hace tiempo y que lo definían como “Situación que lleva a hacer cosas buenas por los demás por el placer que se siente cuando ves la cara que se les pone”. Bueno, es una manera de decirlo…

¿Cuál es tu sueño perdido? ¿Por qué lo diste por perdido?

Vivir de enseñar a las personas a entenderse y disfrutar con los caballos. Por falta de valor para emprenderlo. Falta de confianza en el mercado. En realidad aún no lo he dado por perdido del todo. Ahora lo que me pregunto es si mi miedo es a no poder vivir de ello o a enfrentarme a que no soy tan bueno como digo.

¿Cuándo sientes que el tiempo desaparece? ¿Haciendo qué?

Conversando, intentando ganarme la confianza de las personas y de los caballos. Soy un animal social y necesito la aceptación del grupo. Humano y animal.

¿Cuál es el «fantasma» que te acompaña cuando vas a empezar un proyecto nuevo?

¿Tendré capacidad física para terminarlo? ¿Me acompañará la memoria y la capacidad de concentración? Mi salud ahora no es buena. Tanta medicación, la arritmia, Etc., me tienen en una situación con muchas limitaciones. Me esfuerzo cada día en aceptarme y en no dar (ni darme) pena.

¿Qué ingredientes necesitas para crear nuevas ideas?

La necesidad. Cuando necesito algo, me hierve la cabeza y se me ocurren muchas cosas.

¿Cuál ha sido el cambio más grande que has hecho en tu vida?

1º Casarme. Cuando me di cuenta del alcance de lo que había hecho, me acojoné. Conforme fue pasando el tiempo, me acojoné más.

2º Divorciarme.

Mi sensación cuando salí de mi casa con la guitarra en una mano y una maleta en la otra con algo de ropa interior, algún pantalón vaquero y alguna camisa, sólo es comparable a lo que debía sentir la Raulito cuando se escapa del reformatorio y corre por la playa. “La Raulito” es una película, mejor, UN PELICULÓN del chileno Lautaro Murúa sobre la vida de María Esther Duffau, una célebre simpatizante del club de fútbol argentino Boca Juniors. Hay que verla.

¿Cuál ha sido tu gran metida de pata? ¿Qué has aprendido de ella?

Casarme la 1ª vez. No elegí bien, pero la metedura de pata fue casarme. Las consecuencias fueron demoledoras. Cuando intenté reconducir eso, cuando me divorcié, pasé los peores momentos de mi vida. Llegué a pensar en el suicidio.

No todo fue malo; ahí está mi hija, que ella sabe cuánto la quiero. No aprendí nada: ¡me volví a casar! Pero la segunda vez tuve mucha suerte. Mucha. Mi esposa, mi hijo…

Si te dijeran que el mundo se acaba, ¿cuáles serían las 5 cosas que no dejarías de hacer?

Copular. Coitar. Follar. Hacer el amor. Frunjir.

Un libro que no puede faltar en la biblioteca de todo profesional

Hay dos: El Principito y Encuentro con la sombra. El caso es que deberían estar en la mesilla de todas las personas. En esto no hago distinción entre profesionales o no. Sólo después de ser buena persona puedes ser buen profesional.

Una canción que te motiva…

¿Dónde estás? De Jaime Urrutia. Pero porque me habéis dicho que sólo diga una. Hay cienes y cienes que me encantan: Muchacha ojos de papel (Spinetta), Te perdono (Noel Nicola)

Mi lema es…

Todo arde si le aplicas la chispa adecuada. Todo. TODO.

¿A qué persona imprescindible de tu vida te gustaría decirle ahora «gracias»?

A muchas: a Olga, mi esposa; a Luis Sisamón, mi amigo, mi maestro, mi 2º padre… A Chico Ramírez, susurrador de caballos, que me cambió la vida.

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